Receta de gachas de cebada saludables
Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de gachas de cebada saludables

Tiempo de preparación:

  • Total: 36 minutos
  • Preparación: 6 minutos
  • Cocinado: 30 minutos
  • Pre-soaking Barley: 60 minutos
  • Raciones: 2-3 Porciones (2-3 Raciones)

Acerca de esta receta:

Hace mucho tiempo, las gachas se hacían exclusivamente con los propios granos. Una de las razones por las que a la gente no le gustaba hacer gachas de cebada era por el tiempo que tardaba el grano en cocerse. Esta receta utiliza cebada entera y sigue esa tradición al necesitar un largo tiempo de cocción. El resultado son unas gachas de sabor suave con un ligero aroma a malta (la cebada malteada se utiliza para hacer cerveza) y un toque de frutos secos. Las gachas de cebada son un desayuno satisfactorio y tradicional en los países nórdicos, desde donde los vikingos las extendieron a sus asentamientos en toda Europa. También es tradicional en las islas del Caribe, donde se utiliza azúcar de caña como edulcorante. La cebada es rica en betaglucano, una forma de fibra (también presente en la avena) que tiene un efecto reductor del colesterol. Un tazón de gachas es bueno para la salud intestinal. Al ser un cereal integral, también tiene un efecto glucémico menor y no te subirá el azúcar en sangre tanto como, por ejemplo, un trozo de pan blanco. Sin embargo, si eres sensible al gluten es importante que sepas que la cebada contiene gluten.
 Ingredientes:

1/2 taza de cebada entera 4 1/2 tazas de agua (divididas) 1 rama de canela (3 pulgadas) Azúcar, al gusto (o miel)

Instrucciones paso a paso para esta Receta de gachas de cebada saludables

Remoja la cebada en 3/4 de taza de agua durante 1 hora. Al cabo de la hora, añade las 3 1/2 tazas de agua restantes a una cacerola junto con la rama de canela, tapa la cacerola y llévala a ebullición. Añade la cebada remojada y el líquido de remojo al agua hirviendo y cocina a fuego medio durante 30 minutos o hasta que la cebada esté blanda. Retira la olla del fuego y endulza con azúcar y leche al gusto, removiendo hasta que se incorpore por completo. Sírvelo caliente con aderezos como fruta y frutos secos.

Consejos. Puedes hacer muchas variaciones de esta receta en cuanto a la fruta, los frutos secos y las especias que puedes incluir. Las almendras, las nueces, las avellanas o las pacanas picadas añadirán algo de crujiente. Los arándanos, las frambuesas o las moras son excelentes opciones para cubrir las gachas, ya sean frescas de temporada o utilizando fruta congelada que hayas descongelado. Puedes incluir fruta troceada, como peras, melocotones o manzanas, y añadirla en los últimos tres minutos de cocción para ablandarla. Del mismo modo, se pueden añadir frutas secas como pasas, higos o dátiles picados al final de la cocción. Éstos pueden dar a las gachas el suficiente dulzor natural como para que puedas utilizar menos azúcar u omitirla por completo. Puedes hacer de las gachas de cebada la base de un plato salado, omitiendo el azúcar, añadiendo jamón picado y cubriéndolo con un huevo escalfado. Hoy en día, las versiones molidas de granos como la cebada, el sagú y la avena son fáciles de conseguir para hacer gachas. El tiempo de cocción se reduce considerablemente cuando se utilizan granos molidos, por lo que las gachas de cebada molida se cocinan rápidamente.

 

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