Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de guiso de langosta con mantequilla y nata

Tiempo de preparación:

  • Total: 30 minutos
  • Preparación: 10 minutos
  • Cocinado: 20 minutos
  • Raciones: Raciones 6

Acerca de esta receta:

Nuestra caldereta de langosta es relativamente fácil de hacer, bastante deliciosa, y ofrece una nueva visión de este delicioso marisco. Compre langostas enteras o compre trozos de carne de langosta para la caldereta, pero asegúrese de tener suficiente carne para servir una sopa con trozos y que llene. Los bogavantes suelen tener poca grasa, pero son muy ricos en colesterol, por lo que, aunque son una delicia, no deberían formar parte de su dieta habitual si tiene que mantener sus niveles de colesterol a raya. Sin embargo, aportan la friolera de 28 gramos de proteínas en cada porción de 6 onzas, además de muchos minerales y vitaminas, como la B-12. Aunque nuestro guiso contiene mantequilla y leche, lo que aumenta el contenido de grasa, puede disfrutarse ocasionalmente como parte de una dieta saludable. Sírvelo con una ensalada verde y pan crujiente.
 Ingredientes:

2 langostas grandes (unos 4 libras en total, cocidas; o aproximadamente 4 tazas de carne de langosta) 4 a 6 cucharadas de mantequilla 6 tazas de leche 2 tazas de nata espesa Sal al gusto Pimienta negra al gusto Pimentón al gusto Opcional Jerez seco al gusto Guarnición Perejil fresco o cebollas verdes (picadas)

Instrucciones paso a paso para esta Receta de guiso de langosta con mantequilla y nata

Reúne los ingredientes. Retira la carne de los bogavantes cocidos al vapor y córtala en cubos, o corta en cubos la carne del bogavante ya pelado. Fríe la carne en una cantidad generosa de mantequilla (4 a 6 cucharadas) hasta que esté ligeramente dorada. Ten cuidado de no quemar la mantequilla, o utiliza ghee. En una sartén aparte, calienta la leche, con cuidado de que no hierva. Añade la carne de langosta a la leche caliente y cocínala lentamente durante 5 ó 10 minutos. Incorpora la nata espesa y llévala casi a ebullición, pero sin pasarte. Baja el fuego. Añade sal y pimienta al gusto y un poco de pimentón para darle color. Si lo deseas, añade un chorrito de jerez para darle más sabor. Adorna con cebollas verdes cortadas o perejil picado. Sirve caliente y disfruta.

 

Cómo comprar langostas. Compra langostas que parezcan pesadas en comparación con su tamaño. Elige bogavantes que se muevan continuamente, que tengan un caparazón duro y que tengan las dos antenas. Compra bogavantes cuyas bandas de pinzas parezcan limpias y no muestren suciedad o mugre acumulada. Compra langostas con un color vivo. Esto no significa que tengan que ser rojas, ya que este color sólo aparece cuando se cocinan. Por vivo nos referimos a que tengan un aspecto saludable, con una tonalidad que puede ir del marrón al negruzco. Comprar langostas en invierno es más caro, ya que las langostas se desplazan a alta mar y su captura requiere más tiempo y esfuerzo. Los meses más calurosos traen abundancia de langostas, por lo que los precios bajan. Debido a la demanda, estos mariscos son muy caros en agosto, pero los precios vuelven a bajar en septiembre. El otoño también es un buen momento para comprar langosta de calidad a un precio justo.

 

 

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