Receta de panna cotta de naranja sanguina fácil y rápida
Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de panna cotta de naranja sanguina fácil y rápida

Tiempo de preparación:

  • Total: 20 minutos
  • Preparación: 10 minutos
  • Cocinado: 10 minutos
  • Refrigerate: 4 hrs Raciones: 6 pannacotta

Acerca de esta receta:

La panna cotta es un plato clásico italiano, pero ahora es tan popular que se come y aprecia en todas partes. La traducción del nombre es crema cocida (cotta) (panna). La clásica panna cotta italiana normalmente se aromatiza sólo con vainilla y se sirve con frutas frescas de verano. Rara vez la encontrarás con aromatizantes añadidos, pero no dejes que eso te detenga. En esta receta, el fragante sabor, el gusto y el fabuloso color de las naranjas sanguinas brillan con la crema cocida. Las naranjas sanguinas están disponibles de diciembre a mayo, así que aprovecha mientras puedas. La tradicional panna cotta italiana es un postre tan encantador, sencillo y fácil de hacer que sólo requiere unos pocos ingredientes de nata, azúcar, gelatina y aromas. Desde el plato clásico con sólo un toque de vainilla, la deliciosa y sedosa crema está abierta a muchos sabores encantadores restringidos sólo por tu imaginación. No es de extrañar que este postre sea tan apreciado. Con su sencillez y versatilidad de elaboración, es un espectáculo para una cena o en una cena familiar.
 Ingredientes:

2 cucharaditas de hoja de gelatina en polvo (10 gramos) 2 1/2 tazas de nata líquida 1 onza de azúcar en polvo 1 naranja sanguina pequeña (con zumo y cáscara)

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de panna cotta de naranja sanguina fácil y rápida

Reúne los ingredientes. Si utilizas la hoja de gelatina (preferiblemente), pon las hojas en remojo en un poco de agua fría durante 10 minutos mientras preparas el resto de la panna cotta. Sigue las instrucciones del paquete si utilizas gelatina en polvo. Pon la nata en un cazo mediano, añade el azúcar y, a fuego lento, remueve suavemente hasta que el azúcar se haya disuelto. Añade la ralladura de naranja sanguina y todo el zumo menos 2 cucharaditas. Remueve suavemente sin hacer demasiadas burbujas; tu objetivo es crear una panna cotta de textura suave, no una mousse aireada. Saca las hojas de gelatina del agua y apriétalas bien para eliminar toda el agua posible. Añade la gelatina a la nata calentada y vuelve a remover suavemente hasta que se disuelva. Reparte la crema cocida de manera uniforme entre 6 ramequines. Toma el zumo de naranja sanguina restante, vierte una pequeña cantidad en cada ramequín y, con un palillo o una brocheta fina, remueve con mucho cuidado el zumo rosa en la crema. Mete los moldes en el frigorífico durante 4 horas (o toda la noche) hasta que se cuajen. a Sacar de los moldes y sumergir brevemente el molde en un cuenco de agua hirviendo, con cuidado de que no entre agua en la panna cotta. Retírala inmediatamente e inviértela en tu plato de servir. Sírvela coronada con unos trozos de naranja sanguina.

 

Consejos. La panna cotta se cuaja con gelatina, que siempre debe abordarse con un poco de cautela, ya que si se excede, el postre se convierte en algo parecido a la goma en lugar de un suave cuajado conocido en los círculos de chefs como el bamboleo de la panna cotta. La panna cotta puede hacerse un día antes de necesitarla (no más que eso, ya que empieza a saber a rancio) siempre que se cubra y se guarde en el frigorífico, lo que la convierte en un excelente postre para una cena o una simple cena entre semana. Un plato realmente versátil en nuestra opinión.

0/5 (0 Reviews)