Por Ane Goñi Salaverri 0

Receta de pasta casera de espinacas

Tiempo de preparación:

  • Total: 23 minutos
  • Preparación: 20 minutos
  • Cocinado: 3 minutos
  • Raciones: 4 Raciones

Acerca de esta receta:

Hacer pasta casera desde cero es mucho mejor que la comprada en la tienda. La adición de espinacas en puré hace que la masa de la pasta sea de un verde brillante, y le da a la pasta un impulso de vitaminas, también. Esta receta de pasta con espinacas puede convertirse en espaguetis, lasaña o raviolis. Pruébela con raviolis de tres quesos, o con rebozuelos, aceitunas negras y salsa de tomates secos. Equipo de cocina necesario: Tazas medidoras, cucharas medidoras, una batidora o procesador de alimentos, un bol para mezclar, un tenedor y una máquina para hacer pasta.
 Ingredientes:

1 paquete de 10 onzas de espinacas congeladas (descongeladas y troceadas) 5 huevos 4 tazas de harina para todo uso (harina adicional según sea necesario) 1 cucharadita de sal

Instrucciones paso a paso para esta receta de Receta de pasta casera de espinacas

Exprime todo el agua posible de las espinacas picadas con las manos o presionando contra un colador. En una batidora o procesador de alimentos, combina las espinacas y los huevos, haz un puré hasta que la mezcla sea de color verde oscuro y esté suave, sin que se vean apenas trozos de espinacas. En un bol, combina 4 tazas de harina y 1 cucharadita de sal, removiendo con un tenedor o un batidor para combinar. En una superficie de trabajo grande y ligeramente enharinada (como una encimera cubierta con un tapete de silicona), vierte la mezcla de harina formando un montículo. Haz un hueco en el centro. Vierte la mezcla de espinacas y huevos en el hueco y, con un tenedor, remueve la mezcla de espinacas con un movimiento circular, incorporando gradualmente más y más harina. Cuando la mezcla se vuelva gruesa, empieza a amasarla, incorporando suficiente harina para conseguir una masa dura. Amasa la masa durante unos 5 minutos, añadiendo más harina, hasta que la masa esté suave y ligeramente pegajosa, pero no pegajosa. Aparta la masa, cubierta con papel de plástico, durante unos 20 minutos, para que el gluten se relaje. Monta tu máquina de hacer pasta según las instrucciones del fabricante. Divide la masa en 4 ó 6 secciones iguales con un cuchillo o un cortapastas, y cubre todos los trozos, excepto el que estás trabajando, con un paño de cocina limpio o con papel de plástico. Forma el trozo de masa en un rectángulo plano. Empezando por un lado estrecho del rectángulo, pásalo por la máquina de hacer pasta en la primera posición (la más ancha), luego dóblalo como una carta comercial y pásalo de nuevo por los rodillos de pasta. Repite los pasos de doblado y enrollado varias veces en la posición más ancha, antes de enrollar la pasta en posiciones cada vez más pequeñas hasta que alcance el grosor deseado Nota: Esta masa puede ser más pegajosa y frágil que la masa de pasta normal a base de harina, por lo que es posible que no quieras enrollarla tan fina como normalmente enrollas la pasta. Utiliza las láminas de pasta tal cual para hacer una lasaña, forma raviolis o córtalas en fideos. Cuece la pasta terminada en agua hirviendo con sal, durante unos 3 minutos, o hasta que esté al dente.

 

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